Normativas de seguridad para equipo y usuarios de la conexión a tierra
Debe tenerse en cuenta que el uso de equipos y artefactos eléctricos por parte de la población es creciente, variado y de nuevos diseños y funciones; y que se conectan a la instalación existente, normalmente insuficiente, obsoleta o que resulta con fallas de aislación.
Esto produjo un aumento en la conciencia sobre esta problemática dando lugar a numerosas Normas.
Según la resolución número 92/98 de la Secretaría de Industria, Comercio y Minería de la Nación, y diversas normas que la siguieron, se procura que no salgan a la venta artefactos eléctricos que no cumplan con los requisitos esenciales de seguridad; y además, deben aprobar los ensayos realizados por los laboratorios certificados.
Una de estas normas y requisitos mínimos de seguridad es la prohibición de la venta de artefactos con la clásica ficha de dos patas cilíndricas. Todos deben tener ficha de 3 patas planas, donde una es la toma a tierra, conectada a las partes metálicas (gabinete, manijas, carcasa, etc.) del aparato. De esta forma, sería prácticamente imposible que ese artefacto nos propine una descarga eléctrica salvándose la vida del usuario.
Pero de nada sirve tener un artefacto con ficha de 3 patas si no se tiene donde enchufarlo de manera correcta. Hace más de 30 anos que está reglamentado que todos los tomacorrientes deben ser del tipo de 3 patas planas. Por lo tanto, el uso de adaptadores de 3 a 2 patas cilíndricas está totalmente prohibido, ya que de esta manera gran parte de la seguridad del artefacto queda inutilizada al anularse la tercer pata.
Pero con esto tampoco alcanza, el tomacorriente debe tener conexión a tierra, si no todo sería inútil, y la vida del usuario seguiría corriendo peligro de recibir un shock eléctrico. De todas maneras también se debe tener en cuenta que además es necesario la instalación de disyuntores diferenciales e interruptores automáticos (térmicas) como mínimo para una mayor seguridad y uso de la electricidad sin riesgos.
Importancia de la puesta a tierra
Protección contra distintos tipos de contactos, a saber:
Protección contra contactos directos.
- Se trata del contacto accidental de personas con un conductor activo (fase o neutro) o con una pieza conductora que habitualmente está con tensión. Cuando el riesgo es muy importante, la solución sencilla consiste en distribuir la energía eléctrica a una tensión no peligrosa, es decir, a una tensión menor o igual que la de seguridad. (24V)
- En BT (220V), las medidas de protección consisten en poner las partes activas fuera del alcance o aislarlas adecuadamente. En forma complementaria es necesaria la instalación de un disyuntor diferencial.
Protección contra contactos indirectos.
- El contacto de una persona con masas metálicas accidentalmente puestas bajo tensión se denomina contacto indirecto. Esta conexión accidental a la tensión es el resultado de un defecto de aislación. Circula entonces una corriente de defecto y provoca una elevación de la tensión entre la masa del receptor eléctrico y tierra; la que es peligrosa si es superior a la tensión de seguridad.
- La protección consiste en la conexión a tierra de las masas de los receptores y equipos eléctricos, para evitar que un defecto de aislamiento se convierta en el equivalente a un contacto directo; en la equipotencialidad de masas accesibles.
Protección contra contacto entre masas de distinto potencial.
- La equipotencialidad de masas accesibles simultáneamente
- La interconexión de estas masas contribuye eficazmente a reducir la tensión de contacto. Esto se hace mediante el conductor de protección (CP) que interconecta las masas de los materiales eléctricos para el conjunto de un edificio, eventualmente completada con conexiones equipotenciales adicionales.
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